En medio de tanto productor musical de reggaetón en la Isla, Gocho –que apenas lleva tres años en el género– logró impresionar a la cantante colombiana Shakira con el arreglo del tema "La tortura", primer corte del disco "Fijación oral", que está número uno en difusión radial.
La cantante colombiana hace un dúo en este tema, que es de su propia inspiración, con el cantautor español Alejandro Sanz. Parte de la letra dice: "Yo sé que no he sido un santo/ pero lo puedo arreglar amor"; a lo que Shakira le responde: "mejor te guardas todo eso/ a otro perro con ese hueso y nos decimos adiós".
Gocho revela a PRIMERA HORA que mientras le daba los últimos toques al disco "MVP II: The Grand Slam" recibió una llamada telefónica de José Gazmey, vicepresidente de artistas y repertorio de Sony Music en Puerto Rico, para hacer un trabajo de reggaetón para una cantante internacional.
"Le pregunté por qué yo. Y él me dijo que la artista quería que fuera yo porque ella estaba interesada en mi trabajo, el que ya había escuchado, sin revelarme de quién se trataba", sostiene el productor de 23 años de edad.
No fue hasta el día siguiente, afirma, que el ejecutivo de la multinacional discográfica le reveló que el tema que le enviaría sería "La tortura" de Shakira.
Esa noticia lo dejó boquiabierto porque "estaba bien nervioso y con una presión interna porque no podía fallar. Llamé a Ángel (del dúo Ángel & Khriz), que es mi pana y fanático de ella, para contarle lo que me acababa de suceder".
Como parte del proceso, el arreglista tuvo que firmar una serie de documentos de confidencialidad. Luego recibió la versión a capella de la artista, la que una vez escuchó se borró del disco automáticamente como parte de un proceso para evitar la reproducción.
A los pocos días recibió una llamada de la manejadora de la artista, quien le puso al teléfono a Shakira para discutir lo que ella pretendía con el tema.
"Ella llevaba seis meses tratando de sacar el ritmo. El ritmo original era un dancehall. Como no había voz sino sólo los tracks (instrumentos musicales utilizados aparte en la computadora) eso lo hacía más difícil", narra el rapero.
Gracias al sonido del bajo, Gocho sabía las partes de mayor energía en el tema. Se tardó tres días para crear el arreglo musical junto a los boricuas DJ Giann y Santana, talentos de MVP Records, la empresa que tiene en sociedad con Raúl López.
"Yo no hago ritmos ni toco piano. En el estudio se hace lo que quiero escuchar. Yo escucho al artista a capella. Es como la orquesta sinfónica que aunque cuenta con excelentes músicos, su director es el más importante porque si falla, todos fallarán", dice.
Pese a que le gustaba el resultado de la melodía, Gocho sentía que algo le faltaba, pues la parte de Alejandro Sanz se opacaba un poco, ya que en cuestión de ritmos el sazón era muy Shakira.
El artista decidió entonces llamar a su padre, el trombonista e integrante de Los Hispanos Rafi Torres, quien le sugirió añadir el cajón flamenco y la guitarra española para resaltar en el tema la actuación de Alejandro Sanz.
Gocho contó además con la participación de Eliud y Omar –de la banda Cultura Profética, quienes se encargaron de tocar la guitarra eléctrica y la jarana (parecido a una pequeña guitarra), y la guitarra española, respectivamente.
Una tortura llegar al trabajo final del tema
Gocho describe que desde un principio le resultó complicada la tarea de crear los ritmos resaltando el reggaetón en "La tortura", porque la pista que recibió del equipo de Shakira era de mala calidad para evitar que fuera pirateada. Estaba fuera de tono y la velocidad de la música de 100 estaba en 90.
"Cuando me enviaron el MP3 se escuchaba fatal porque no cuadraba por el cambio de velocidad. Por eso cuando hice el arreglo y se los envié era un desastre y me tuvieron que enviar el ritmo en su estado original para yo grabarlo de nuevo", comenta Gocho, cuyo nombre de pila es José Torres.
Una vez enviada la pista, Gocho viajó hacia Miami al estudio Super Sony Studio, que cuesta $2.500 por día, y conoció personalmente a la artista.
Acerca de la vocalista, asegura que es "un pan de Dios, súper humilde y no se cree la más artista. Pero en su trabajo es bien exigente y sabe lo que está haciendo".
La estancia de Gocho en la Florida se extendió por tres semanas, pues Shakira y él tuvieron diferencias amigables por los ritmos de "La tortura" .
Gocho entendía que todavía estaba muy pop y no se resaltaba el reggaetón. Eso les tomó varios días más en lo que decidían qué harían, pero luego Shakira concedió y una noche hicieron un remix que es puro reggaetón y es el último tema del álbum.
Cuenta que Alejandro Sanz llegó en una ocasión al estudio de grabación y quedó fascinado con el resultado final de "La tortura" en sus dos versiones.
"Hice el trabajo desprendido del dinero"
Con este gran paso en su carrera Gocho, asegura que "sigo siendo el mismo; no me va a cambiar ni los chavos ni el éxito".
"Yo no quiero ser famoso, sino hacer mi música. En este género en lo único que se piensa es en hacer dinero y eso no puede ser así porque hay que trabajar con calidad", precisa.
A preguntas de este diario sobre cuánto cobró, Gocho respondió que "hice el trabajo desprendido del dinero. Primero lo hice sin preguntar cuánto me pagarían".
"Por eso, no me gusta hablar de dinero ni nada. Lo hice porque me gusta la música y por la oportunidad que era y porque pude contar con mi papá", asegura. Aunque el haber trabajado para Sakira lo rankea en el reggaetón, Gocho recalca que "yo ni me lo creo todavía".
